Sábado 19.09.2020 - 06:20

Austeridad pone en apuros a futuros antropólogos

La ENAH ¿una escuela en ruinas?

Alumnos y profesores consultados por La Razón afirman que no han recibido ningún apoyo para las clases en línea; la planta docente pasó de 450 a 317 maestros

protesta ENAH
Estudiantes de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), durante una manifestación en las inmediaciones del Museo Nacional de Antropología, en 2018.Cuartoscuro
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La Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), la institución que más ha contribuido a la docencia de la antropología en México y en América Latina, atraviesa una precarización que pone en apuros la formación de los futuros antropólogos y arqueólogos del país, ya que en los últimos años, y principalmente a partir del actual Gobierno, ha padecido la disminución de la planta docente, la falta de recursos para rehabilitar el plantel, el adeudo de pagos de viáticos por prácticas de campo para los alumnos y bajos salarios para los maestros, una situación que se agrava por la pandemia de COVID-19.

De acuerdo con Isaías Mendoza, profesor de la ENAH y secretario general delegacional de la Coalición de Trabajadores del INAH, perteneciente al Sindicato Independiente de la Secretaría de Cultura, la planta docente pasó de casi 450 maestros de asignatura, a 317.

“Cuando inició el gobierno del actual Presidente, Andrés Manuel López Obrador, en la escuela éramos casi 450 profesores, pero con las medidas de austeridad republicana, que deberían dirigirse a tareas administrativas, de mandos medios y altos, no a tareas sustantivas de investigación y docencia, se han reducido a 317”, señaló Mendoza en entrevista con La Razón.

Estudiantes en la ENAHLa Razón

Los profesores de asignatura de la ENAH tienen bajos salarios, pues se les pagan cerca de 100 pesos la hora y tienen derecho a 12 horas de clase por semana, por lo que a la quincena ganan 2,400 pesos, lo cual los lleva a buscar otros ingresos fuera de la institución.

“Debemos tener dos o tres trabajos para adquirir lo necesario para vivir y de esta manera subsidiamos a la ENAH para que siga sosteniéndose porque 80 por ciento de los profesores de la planta docente, somos de asignatura”, compartió en entrevista José Alfredo Flores, profesor en la licenciatura de Arqueología.

PRECARIZACIÓN LABORAL AFECTA A ALUMNOS

Esta situación, señaló Flores, afecta la educación de los estudiantes, pues los profesores tienen que ir de una escuela a otra para solventar sus necesidades y no pueden estar al 100 por ciento.

“Los profesores de asignatura hacemos milagros para dar la mejor clase a nuestros alumnos; pero, si hubiera un verdadero reconocimiento de nuestros aportes académicos a la escuela y a la investigación, con un salario digno, con toda seguridad la escuela recuperaría el prestigio que tuvo durante muchos años", indicó.

A esta situación se suma el hecho de que los profesores de asignatura están en la inestabilidad laboral ya que cada semestre firman contratos a pesar de llevar hasta 30 años trabajando para la ENAH, y por ejemplo, para el próximo que inicia el 21 de septiembre, aún no cuentan con contratos.

“Está en peligro nuestra recontratación, porque ya deberíamos de haber firmado contrato a finales de junio o a principios de julio para que se nos pagara este mes de agosto; corremos el riesgo de que ya no nos quieran pagar de manera retroactiva, dos o más quincenas, lo cual nos parece preocupante, porque de por sí ya tenemos un salario muy bajo”, indicó Flores.

Pese a que la ENAH en 2019 registró un aumento de presupuesto, al pasar de 14 millones a 28 millones de pesos, tanto alumnos y maestros no lo ven reflejado en sus actividades diarias. Una situación que prevén se agrave, dado que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), del cual depende la escuela, este año sufrió un reporte de 75 por ciento y aún se desconoce de qué manera esto impactará a la universidad.

El director de la ENAH, Hilario Topete, en una carta dirigida a la comunidad de la institución aseguró que dicho recorte “no afectó a los salarios de los trabajadores de base, ni a sus prestaciones, ni a los contratos por Capítulo 3000 que venían laborando en el 2019, ni al banco de horas porque el INAH acató la disposición de preservar la continuidad laboral”.

Detalló que en rubros en los que sí hubo recortes fue en viáticos, pasajes, combustibles, papelería, consumibles de cómputo, adquisiciones y otros, como las publicaciones.

Ésta es parte de la carta aclaratoria que Hilario Topete, director de la ENAH, dirigió a la comunidad de la escuela el pasado 1 de septiembre.Captura de pantalla

“A los estudiantes se les han quitado prácticas de campo, apoyos becarios, no tenemos acervos bibliográficos que los chicos puedan consultar. Cada vez más hay reducción en el presupuesto. 

"La ENAH actualmente funciona con recursos mínimos, a estas alturas del año no se ha recibido el recurso para trabajar, estamos en condiciones de emergencia sanitaria, pero eso no significa que los trabajos académicos se detengan, hemos seguido trabajando y funcionando con nuestros medios, nuestros recursos para salir adelante”, dijo Mónica Vargas, trabajadora de la escuela.

Por ello, profesores y empleados de la ENAH de la Coalición de Trabajadores del INAH exigen un aumento salarial del 100 por ciento y la basificación de los maestros para regularizar su labor.

“LA ENAH LE DIO LA ESPALDA A SUS ALUMNOS EN LA PANDEMIA”

Alumnos y profesores consideran que la situación de la ENAH se ha agravado en la pandemia COVID-19, por ello cuando se le pregunta cuál fue el apoyo que han recibido por parte de la institución durante la contingencia sanitaria, responden de manera contundente: “le dio la espalda a sus alumnos y maestros”.

Los maestros no recibieron capacitación para brindar clases en línea, ni equipo para ofrecerlas —en el caso de los que carecían equipo de cómputo e Internet— ni los alumnos, por lo que algunos desertaron.

Los profesores con más suerte pudieron continuar sus clases por WhatsApp, por Zoom y unos incluso por Facebook, donde colgaron videos de las sesiones para los alumnos que no tenían oportunidad de conectarse en un horario específico.

Algunos profesores y alumnos utilizaron Classroom para continuar las clases.Cortesía: Alejandra N.

“La administración de la ENAH le dio la espalda a sus profesores y a sus alumnos, dejó que se hicieran bolas como quisieran. Hubo cursos que se continuaron mediante WhatsApp, otros ya no continuaron, el grupo se vio una última vez y se acordó que todos tendrían 10 porque no había forma de tomar las clases”, contó Alejandra N, pasante de la carrera de Arqueología.

De la asignatura de Video documental, de siete estudiantes, llegaron dos al final. “No tenían cómo mantener una conferencia por Zoom, hay estudiantes que después de la tormenta que cayó en Xochimilco no tienen Internet, este cierre de semestre les fue imposible, lo abandonaron porque no tuvieron las condiciones y la escuela no puso una opción para que las cosas sucedieran”, lamentó Alejandra.

En algunos casos la reatroalimentación fue por Facebook.Cortesía: Alejandra N.

Debido a que algunos profesores carecían de las herramientas para estar frente a grupo, vía online, profesores de asignatura, entre ellos, José Alfredo Flores, enviaron una carta al director de la ENAH, Hilario Topete, y al del INAH, Diego Prieto; Sin embargo, la respuesta fue: “no hay dinero”.

“Desafortunadamente, profesores de asignatura tuvieron que salir a cafés Internet para partir clases en línea. Hemos demandado que así como hay otras instituciones de educación superior como la UNAM o el IPN, que han entregado tabletas a sus profesores de asignatura y a sus estudiantes”, refirió.

Dificultades de las clases online.La Razón

Y agregó: “entregamos un documento tanto a la Secretaría de Cultura, al director del INAH y al de la ENAH, desafortunadamente tiene casi un mes y sólo recibimos una respuesta de la ENAH, del director diciendo que la escuela no tiene dinero y que eso no entraría en su responsabilidad INAH. El director sólo acata y no lucha por resolver las necesidades, los problemas de los profesores de asignatura y los estudiantes en esta contingencia”.

Para el próximo semestre la ENAH contará con un aula virtual; sin embargo, a semanas de que inicien las clases los profesores no han recibido ninguna capacitación acerca de cómo usarla. El 3 de septiembre se anunció que éstas serían a partir del 8 de septiembre. 

ESTUDIANTES SIN VIÁTICOS NI BECAS

Los alumnos de la ENAH también ven con preocupación las carencias que están por venir, pues no contarán con recursos para sus prácticas de campo.

“Nos dan viáticos, pero con el recorte ya nos anticiparon que no va a haber. Es preocupante porque es no reconocer que gran parte de la formación de los estudiantes de la ENAH tiene que ver con una herramienta que se llama etnografía, que es sustancial, señaló Brisa Lara Durán, estudiante de la institución. 

Lara Durán señaló que hay estudiantes que sin esos apoyos no pueden ir a prácticas de campo y con ello incumplirían con el mínimo de días para poder titularse. Los recursos para viáticos por alumno oscilan entre los mil 800 y 300 mil pesos.

Nos dan a entender que eso lo tenemos que planificar nosotros, como si fuera un lujo, como si ninguna disciplina en ciencias sociales se permitiera tener el lujo de ir a campo a hacer investigación

Brisa Lara Durán, estudiante de la ENAH

De acuerdo con Lara Durán, quien les notificó que no habría recursos para viáticos fue Vladimir Mompeller Prado, secretario académico de la ENAH.

La ENAH también adeuda el pago de viáticos a algunos alumnos, como Alejandra N., pasante de la carrera de Arqueología. “A quienes nos debían viáticos por prácticas de campo, nunca nos pagaron, el sujeto que se encarga de dar esto nos dijo: ‘ya no va a haber presupuesto, ya denlo por perdido’; me quedaron a deber tres mil pesos”, aseguró.

Alejandra también se quedó sin la posibilidad de aspirar a una beca. “Apliqué para irme al Louvre de París, pero a los tres que hicimos los trámites nos dijeron que ya no podíamos participar porque había existido un recorte”, indicó.

De acuerdo con Adán Peña, jefe del Departamento de Becas y Servicio Social de la ENAH, para este 2020 la institución cuenta con 10 millones 400 mil pesos para becas, aproximadamente 200 mil pesos más que el año pasado.

“No tenemos límite de becas que se puedan otorgar, pero sí un tope presupuestal, para este semestre va a haber un poco menos de becas, pero no hay reducción presupuestal, el recurso está dado desde inicios del año y lo que ocurre es que se gasta lo que sobra por ejercer, al parecer se han gastado entre seis y ocho millones de pesos”, dijo a este diario.

Adán Peña sí reconoció que de 2017 a la fecha la beca que sí se ha ido reduciendo es la de manutención que otorga la Secretaría de Educación Pública.

CANCELAN OPTATIVAS Y LOS DEJAN EN EL LIMBO

Uno de los problemas más recientes que enfrenta la ENAH es la eliminación de 37 asignaturas optativas para el próximo semestre, una situación atribuida a un “error administrativo”, pues la escuela había excedido el número de horas autorizadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La maestra Magali Maruf, por ejemplo, iba a impartir la materia optativa El cuerpo como lienzo simbólico, pero recibió un mail en el que le adjuntaron un oficio en el que le notificaron que su clase se cancelaba, pese a que había 25 estudiantes interesados en tomarla.

“Esto es un problema que se viene acarreando de años, la diferencia ahora es que ahora el INAH no va a cubrir el exceso de horas porque no tiene presupuesto. Esta cancelación de materias ocurre justo durante una semana en la que hubo muchos rumores de que iba a haber un recorte en la planta docente, y pues fue casi lo mismo”, declaró a La Razón.

Lamentó que ahora los alumnos no tengan una opción de estudio que por ahora sólo está disponible en países como Estados Unidos y Canadá.

Sin embargo, en una nota aclaratoria que el director de la ENAH, Hilario Topete, dirigió a la comunidad de la escuela, señaló que lo que se ha manejado como un “‘recorte’ de 37 materias fue una depuración de omisiones de los Lineamientos de contratación del personal académico de licenciaturas y prosgrados”.

Para Alejandra N.  la cancelación de optativas “es un insulto para los académicos y la formación de los alumnos”. Ella pretendía tomar la asignatura de Utilización ritual de los tatuajes y la de Paleografía.

Mientras que Brisa, ahora tiene dificultades para organizar su horario escolar, pues algunas materias que pensaba tomar fueron canceladas.

“Eso afecta en mi proyecto de investigación formativa que es para hacer mi tesis. No tener esas materias que te ayuden a respaldar el trabajo de campo sí afecta en la calidad y desempeño educativo”, señaló.

Profesores consultados por La Razón denunciaron que no se les informaron los criterios por los cuales se cancelaron esas materias optativas y lamentaron que dentro de la ENAH exista “amiguismo” y poca transparencia.

“La academias controlan los bancos de horas, deciden qué clases se dan o no, siempre son sus amigos, conocidos, recomendados, son los mismos que se quedan con las clases; si no les caes bien te la van a quitar, lo cual es patético porque la ENAH paga muy poco”, aseguró Israel Espinosa, maestro en la licenciatura de Arqueología.

En esto coincidió Rosa Martha Jasso, etnóloga y maestra de inglés en la ENAH, quien cuestionó por qué se cancelan algunas asignaturas optativas y por otro lado se siguen contratando profesores.

“El Departamento de Lenguas se ha utilizado como agencia de profesores, hay entre ocho y nueve maestros que son empíricos porque no cuentan con la experiencia ni acreditación para estar frente a grupo. ¿Por qué no se abren clases para profesores improvisados e inexpertos? Por un lado se cierran materias y por otro se contratan a más maestros”, declaró.

Espinosa incluso reconoce que cuando en 2012 ingresó a la ENAH como profesor, no fue bajo un concurso de oposición, sino por invitación de quien ese momento era coordinadora.

“Yo entré a dar clases de esa manera, una coordinadora que era mi amiga, lo único que hizo fue decirme, ‘¿quieres dar esta clases?’, acepté. Hay pocos profesores que hayan llevado su curriculum y dejado un programa. Antes de 2012 intenté dar clases y nunca lo logré. La ENAH asigna clases de manera poco transparente”, indicó Israel Espinosa.

Los profesores piden la reincorporación de las asignaturas canceladas y que la ENAH asuma el “error administrativo”.

INSTALACIONES INSEGURAS

Afectaciones derivadas del sismo del 19 de septiembre de 2019, una biblioteca dañada y sin acervo actualizado, así como un edificio en obra negra, es parte de lo que también enfrenta la ENAH, pues para sus alumnos y profesores, las instalaciones están casi en ruinas.

Desde hace casi una década un edificio de posgrado está en obra negra y se desconoce si algún día se reanudarán las labores para culminar los trabajos de construcción.

“Esa obra se empezó cuando Alejandro Villalobos era director, cuando se fue se detuvo, se suponía que iba a ser para salones de maestros”, expresó el maestro Israel Espinosa.

"Tembló y los salones tienen fisuras, seguíamos tomando clases ahí, lo máximo que hicieron fue pintarlos. En los laboratorios las instalaciones eléctricas fueron canceladas. A la administración no le interesa en lo más mínimo nuestra seguridad”, lamentó Alejandra N.

Por su parte, Brisa aseguró que antes de la pandemia la biblioteca de la escuela no estaba abierta porque en 2019 se cayó un plafón, por lo que los estudiantes no tenían acceso al acervo, pues muy poco está digitalizado.

Para hablar de los hechos denuncian profesores y estudiantes, La Razón, solicitó una entrevista con Hilario Topete, director de la ENAH y hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

Con información de Raúl Campos

AG